En un martillo perforador de batería, 1,7 J te vale para instalar y montar, 2,5 J es el punto dulce si además picas de vez en cuando, y 3 J es para quien perfora hormigón a diario. No compares esas cifras con las de un martillo de cable: en batería, la misma cifra de julios rinde distinto y las guías genéricas confunden mucho en esto.
Por qué 3 J en batería no es poco
Si buscas cuántos julios necesitas, casi todas las guías te dirán entre 3 y 6 J, y saldrás pensando que un martillo de batería de 2,5 J se queda corto. Están hablando de máquinas de cable, que es donde vive esa horquilla.
La gama de batería trabaja entre 1,5 y 3 J y hace el mismo trabajo de instalación, porque el peso, el equilibrio y la velocidad de golpeo están pensados para taladrar rápido en diámetros pequeños, no para picar. Un martillo de batería de 2,5 J y 3 kg te hace más agujeros por hora en un tabique que uno de cable de 5 J y 6 kg, sencillamente porque lo manejas mejor y no arrastras manguera.
Dicho esto, hay un límite honesto: a partir de 30 mm de diámetro o para picar en serio, la batería no es el camino. Ahí toca cable, y conviene entender antes la diferencia entre SDS-Plus y SDS-Max.
Los tres escalones, con precios
| Energía |
Para qué |
Modelo |
Con 2 baterías |
Solo máquina |
| 1,7 J |
Instalación, anclajes, tacos, pasar cable. Tabique y ladrillo sin esfuerzo. |
Kress KH380 |
320,65 € |
168,19 € |
| 2,5 J |
Lo anterior más hormigón fino y picado ocasional. Cuatro funciones. |
Kress KH382 |
381,15 € |
228,69 € |
| 3 J |
Hormigón a diario, diámetros mayores, jornadas largas. |
Kress KH383 |
446,49 € |
289,19 € |
Precios con IVA de las ofertas Kress de otoño-invierno, válidas hasta el 28 de febrero de 2027 o fin de existencias. Los tres llevan maletín y ahora mismo entran en la promoción del colector de polvo.
La pregunta que de verdad decide: ¿ya tienes baterías?
Fíjate en la última columna de la tabla. La diferencia entre llevarte el martillo con dos baterías o solo la máquina es de 150 a 160 €, y es la decisión que más dinero mueve, mucho más que subir de 1,7 a 2,5 J.
Las referencias acabadas en .91 vienen sin batería ni cargador. Solo compensan si ya tienes baterías de 20 V de la misma marca. Si es tu primera máquina del sistema, coge la versión completa: comprar la máquina pelada y luego las baterías por separado sale más caro que el pack.
Nuestra recomendación honesta
De cada diez personas que entran preguntando por un martillo, a ocho les sobra con 1,7 J. Es la máquina del electricista, del fontanero y del que monta muebles y colgadores: perfora rápido, pesa poco y se maneja con una mano en sitios incómodos.
Sube a 2,5 J si vas a picar alguna vez, porque el escalón trae además las cuatro funciones, incluida la de cincel con posición ajustable. Es el que mejor relación uso-precio tiene de los tres.
Deja el de 3 J para quien perfore hormigón como parte del trabajo diario. Si lo tuyo es una reforma puntual, gastar 65 € más frente al de 2,5 J no te va a devolver nada.
Lo que no dicen las fichas
- Los julios se miden distinto según el fabricante. Compara siempre dentro de la misma marca; entre marcas, la cifra es orientativa.
- La broca importa tanto como la máquina. Una broca gastada convierte un martillo de 3 J en uno de 1,5 J. Cámbiala antes de culpar a la herramienta.
- El maletín no es un extra tonto. En obra, la máquina que viaja suelta en la furgoneta dura la mitad.
Si tienes dudas, llámanos
Dinos qué material vas a taladrar, qué diámetro y cuántas horas al mes, y te decimos cuál te conviene, incluido si te conviene no comprar el más caro. Estamos en el 942 71 72 37 y en Unquera. Si además vas a montar equipo de cero, mira el combo de herramientas 20 V: pagas las baterías una sola vez para todas las máquinas.